
Sin duda que los cambios bruscos de temperatura son terribles para la piel y que en invierno conviene tomar precauciones para asegurarte que tu piel estará sana y radiante para la primavera.
Debes tener en cuenta que el sol y el frío son una combinación altamente peligrosa para la piel. La nieve refleja los rayos ultravioletas, y si te hallas en las alturas se multiplica la potencia de la radiación solar.
Es por eso que la piel se vuelve frágil y se enrojece, hay quemaduras y una disminución de las defensas inmunitarias. Es por ello que el mercado te ofrece productos para la protección para esta época del año .
Si estas de vacaciones o estas en las montañas, debes aplicarte un producto de alta protección total de factor 20 o superior para favorecer a la aclimatación suave de la piel a la alta montaña y al clima frío.
Recuerda que debes volver a hidratar la piel para facilitar su recuperación al llegar a casa en la frente, cuello, nariz, labios y oídos que son zonas sensibles, más propensas a deshidratarse o quemarse.
Entonces, debes ponerte un protector solar con mayor base de aceite que los productos de verano, además de un protector labial con filtros solares.
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