
Son diversos los estudios que señalan que repartiendo los alimentos durante el día en tres comidas principales nos quita el hambre y beneficia la salud. Y, claro; con esto diversos órganos del cuerpo humano se benefician enormemente, mas no si optamos por las comidad abundantes. Veamos.
Con la Glucosa las comidas abundantes refuerzan al páncreas para que segreguen una mayor cantidad de insulina, lo que puede ocasionar la obstrucción de las arterias.
En cuando la digestión, debes saber que cuanto mayor es la comida, el esfuerzo digestivo aumenta la probabilidad que el alimento regrese al esófago, causando indigestión, reflujo o acidez.
Bueno; comer cinco o seis comidas pequeñas es aprender este nuevo hábito que será más sencillo de lo que parece si sigues estos consejos de los expertos
Por ejemplo, hay que dividir la comida en dos. Entonces, separa cada una de tus tres comidas fuertes en dos partes. En el desayuno hay que tomar cereal con leche y fruta y un pan integral y jugo para la colación de media mañana.
En la comida hay que comer pollo con ensalada y hay que guardar una papa al horno para media tarde. Para la cena, se debe tomar sopa de verduras con una rebanada de pan integral. Y reservar una manzana picada con yogurt light para antes de dormir.
Y para reducir las calorías hay que evitar las comidas pequeñas y llenas de calorías como los pasteles, por ejemplo. Entonces, debes buscar alimentos bajos en grasa y azúcar y con mayor contenido de fibra, como las verduras, pan integral y frutas.
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